Todo lo que debes saber para “sobrevivir” a una inspección de Hacienda

Es una mañana más, una mañana cualquiera, y de repente nos encontramos con una notificación de la Agencia Tributaria avisándonos de una inspección o con una visita directa (aunque este procedimiento es menos habitual). En este momento cuando la incertidumbre, los nervios y el desconocimiento se pueden apoderar de nosotros. Para que esto no te suceda te vamos a ayudar a que en caso de que tu empresa sea elegida para ello, tengas todo bajo control.

Lo primero que tienes que conocer es que inspección no es sinónimo de fraude o error, pues aunque es cierto que hay algunas que se realizan por señales de que algo se ha hecho mal, un amplio número de inspecciones se realizan totalmente al azar, y más teniendo en cuenta que en los últimos años el número de procedimientos no ha hecho más que aumentar.

¿Qué fases tienen lugar en un procedimiento de inspección de Hacienda?

El procedimiento de inspección puede comenzar de oficio o a petición del obligado tributario. Aunque suele ser poco habitual que el obligado tributario ya sea persona física o jurídica, solicite esta inspección. La duración aproximada de este procedimiento es de aproximadamente 12 meses, aunque según la reciente reforma legislativa, de la Ley 34/2015 de 21 de septiembre de 2015, el plazo se eleva a los 18.

Tu empresa va a pasar por las siguientes fases en este proceso:

  1. Aviso o notificación: Es la comunicación del inicio de este proceso. Es importante apuntar la fecha en la que se recibe la notificación, pues ese día será el que se tenga en cuenta para calcular los plazos para la entrega de documentación (plazo no inferior a diez días) o procedimiento de reclamación. Asimismo, en la notificación tienen que constar otro tipo de datos relevantes tales como la finalización del plazo de ingreso tributario, lugar y momento en el que se deberá comparecer, qué tributos se revisarán y de qué ejercicio, el alcance de las actuaciones o la finalización del plazo de ingreso tributario.

También cabe destacar que esta puede realizarse de tres formas distintas:

  • Notificación electrónica: En el caso de las empresas se puede recibir la notificación por sede electrónica conocida como Dirección Electrónica Habilitada.
  • In situ: En este procedimiento el representante de la Agencia Tributaria notifica este procedimiento en el domicilio o sede social de la empresa, informándole sobre el día, hora y lugar de la citación.
  • A través de correo postal.
  1. Comparecencia: El responsable de la empresa tiene que acudir de forma puntual al lugar indicado en la notificación y responder a las preguntas formuladas de forma precisa y concreta. La clave es tratar de causar buena impresión pero sin hablar de más. 
  1. Contabilidad: Dependiendo del organismo citado deberemos llevar documentos contables o no. En el caso de que sea la Dependencia de Gestión Tributaria no tiene potestad, por lo que no será necesario. Caso contrario en el caso de que nos cite la Dependencia de Inspección. 
  1. Diligencias: Se tratan de unos documento en el que se exponen los hechos ocurridos durante las citas y que deben contar con la firma tanto del responsable de la empresa como de la Agencia Tributaria. Asimismo, es en este documento donde debemos expresar nuestra disconformidad en caso de que consideremos que alguno de los hechos recogidos no se ajustan a la realidad.
  1. Estimaciones: Si Hacienda considera que ha dejado de ingresar alguna cantidad realizará una estimación de la misma. En este caso, el responsable de la empresa deberá intentar llegar a un acuerdo para poder lograr pagar la menor cantidad posible aportando argumentos sólidos para defender ésta.
  1. Acta: Este es el documento con el que concluye la inspección, y puede ser de conformidad, cuando el inspeccionado está totalmente de acuerdo con los hechos que se nos imputan. En caso de estar disconforme con una parte del acta únicamente, ésta se puede firmar por hechos.

¿Qué documentación nos pueden solicitar en una inspección de Hacienda?

Conocer la documentación que se necesita entregar es una de las mayores inquietudes que se nos puede presentar ante un procedimiento de inspección de Hacienda, y más teniendo en cuenta que la negativa al examen de esta, se considera como obstrucción o resistencia a la actuación inspectora. Nosotros te indicamos toda la documentación que se nos exige presentar:

  1. Declaraciones, autoliquidaciones, comunicaciones de datos o solicitudes referentes a cualquier tributo, siempre presentadas por el responsable de dicho tributos.
  2. Contabilidad: tanto la contabilidad principal como los registros y soportes contables o las hojas previas o accesorias que amparen o justifiquen las anotaciones contables, tales como facturas, justificantes y documentos sustitutivos que deban emitir o conservar los obligados tributarios.
  3. Libros registro establecidos por las normas tributarias.
  4. Documentos, datos, informes, antecedentes y cualquier otro documento con trascendencia tributaria.

Otro asunto más a tener en cuenta es acerca de lo relativo a la prescripción y al derecho de comprobar e investigar de la Administración, pues Hacienda puede pedir documentación de comprobación de hace más de 10 años, salvo que la normativa del tributo inspeccionado establezca otra cosa.

Hasta aquí todo lo que tienes que saber en lo referente a las fases y documentación que implica un procedimiento de inspección de Hacienda. No obstante, en caso de que tengas cualquier duda al leer nuestro artículo o necesitas más información no dudes en contactar con nosotros!

 

¿Necesitas ayuda? Te escuchamos



Llámanos al 913 56 63 88